Del estío al hastío

Salimos del estío para caer en el hastío. El que provocan no solo nuestros representantes políticos (unos más que otros, que no todos son iguales), sino todos los hombres y mujeres de verbo pronto e irresponsable, de análisis grueso, argumentario barato y, de aquí viene todo, una mezcla de ambición desmedida y desprecio por la inteligencia en combinación variable según el interés del momento.

Nos vienen a la mente los incendios de récord del mes de agosto, que solo han podido sorprender a los que no han escuchado durante años a los expertos. Nos referimos, claro, a los que deberían haber escuchado, no a los que, confiando en que esa escucha se produce, se dedican a sus obligaciones y menesteres de cada día.

Pero ni esa ni otras atenciones consiguen los que saben más que nadie de cada cosa. Por eso luego hay quien dice que esto se arregla con ovejas o repoblando el medio rural (a buenas horas), con pulseras (menos mal que iban a trabajar duro todo el verano) o subiendo el sueldo a los “bomberos” forestales.

Haciendo un chiste fácil a lo ministro de Transportes, pero (espero) sin insensata carga ofensiva: aquí cada cual ha intentado arrimar el ascua a su sardina. Y no es que no sean legitimas las reivindicaciones de unos y otros, el problema es que aprovechar las desgracias ajenas para fijar la atención en las tuyas no es lo más higiénico que se puede hacer.

Nos, también tenemos opinión, como cualquier tertuliano, y si a alguien le interesa, en este enlace permanece. Añadamos que, tal y como van las cosas (riesgo cada día mayor y parece que también la irresponsabilidad), hay que darse prisa para proteger a los pueblos y sus gentes. Al menos, pongámonos de acuerdo en eso.

En el agro y en la industria del comer, el incendio gordo vine por la parte comercial y por la incapacidad de la UE para erigirse como actor relevante en el mundo. Que nadie se confunda, somos europeístas en Peagro, cada día más. Por eso nos duele unamunianamente Europa, con sus líderes como colegiales adoctrinados por un truhan, humillados por otro, acongojados ante el de en medio y sin saber qué hacer con el de la esquina.

Y los agricultores y productores de alimentos tragando aranceles y sabotajes. El estío también les ha hastiado. Primero con una propuesta de política agraria por parte de la Comisión Europea “pa mear y no echar gota”, valga la campestre expresión; después, con el trágala imperial del 15 %; y, hace tan solo unas cuantas horas, el del 20 % al porcino que quiera llegar al gaznate chino. Bien es cierto que en este caso parece que ha funcionado la diplomacia y la inteligencia del sector, porque para otros puede llegar hasta el 62 %.

No sería justo ignorar, en este punto, que las cerezas, ovejas y cabras de las Españas han visto ese mismo gaznate abierto hace también unos pocos días. Que no todo son traumas.

Por ejemplo, Mercosur, unan gran oportunidad que algunos se empeñan en presentar como una tragedia, tirando, como decíamos, de argumentario grueso para rehuir la responsabilidad de gestionar la ocasión. Porque las oportunidades no son como los cupones de la ONCE, que si tocan ya está. Hay que trabajarlas mucho.

Sin embargo, algunos, los mismos que utilizan vanamente el comodín de “no queremos ser moneda de cambio” (ya nos gustaría a todos, pero el mundo es como es), ahora pretenden asustar a la ciudadanía diciendo que vamos a tragar hormonas sureñas a cascoporro, lo que nos lleva a colegir que los grandes perjudicados del acuerdo con Mercosur van a ser… ¡los gimnasios!, pues ya no tendremos que pagar una cuota mensual para ponernos cachas.

Si es mentira, es muy grave esta apuesta por el alarmismo como estrategia y alguien tendría que responder por ello. Si es verdad, sería una barbaridad por la que habría que llevar a Von der Leyen ante la justicia, pero no estrangular de partida el negocio de futuro más claro que ahora mismo tiene el sector agroalimentario, pues parece que solo en el Cono Sur hay gente cuyo objetivo no es desintegrar Europa.

Comparte esta entrada

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Resumen de privacidad

Una cookie es un fichero que se descarga en su ordenador al acceder a determinadas páginas web. Las cookies permiten a una página web, entre otras cosas, almacenar y recuperar información sobre los hábitos de navegación de un usuario o de su equipo y, dependiendo de la información que contengan y de la forma en que utilice su equipo, pueden utilizarse para reconocer al usuario.

Este sitio web, al igual que la mayoría de los sitios en internet, utiliza cookies para mejorar y optimizar la experiencia del usuario.