No sabemos si Ulises, que era pastor de pueblo pequeño, hubiera sido partidario de la PAC, pero de lo que no cabe duda es de que apostaba por la globalización y los asuntos supranacionales. Y que se lo pasaba fetén yendo de un lado para otro, de remolino en remolino, porque eso son las relaciones multilaterales y no otra cosa: un remolino de remolinos.
Y si no, que se lo digan a sus descendientes del agro, que son tan expertos en remolinos como el mismo Odiseo. Ahora están en uno bueno con aquello de los fertilizantes que vienen de Rusia y Bielorrusia, pues el Parlamento Europeo acaba de aprobar una subida arancelaria que encarecerá el dopaje del suelo.
Se quejan, claro, de que subirán los costes de producción y maldicen estas tasas a los insumos, pero hay quien les ha dado una réplica que duele como perdigonada en el trasero. La Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (ANFFE), de la mano de sus socios europeos, dice que los aranceles están muy bien, que contribuirán a hacer una Europa más autosuficiente y resiliente porque se reforzará la producción en la UE y se protegerá “a nuestro sector agrícola” frente a la competencia desleal.
Léase despacio: 1- Los fabricantes de fertilizantes también se sienten sector agrícola; y 2- Utilizan los mismos argumentos que los propios agricultores para defender sus predios. Pero en sentido contrario, evidentemente. Volvemos a lo de hace un par de semanas, los mismos argumentos sirven para ir y venir, para rasgar y coser. Vaya remolino.
Pero la semana ha tenido más remolinos, como el que se encontró Luis Planas en Japón. El ministro, quizá harto de tanto tiempo sin ver apenas el sol, se montó un viaje al lugar donde nace, que ya va siendo hora de tornasolar la piel. Una vez allí, se encuentra con que a su colega Taku Eto le hacen dimitir por bocas (en algunos sitios esto todavía pasa). El hombre dijo, justo cuando el arroz se ha puesto por las nubes en la isla, que no necesitaba comprarlo porque se lo regalaban los seguidores. No le preguntaremos a nuestro prócer cuánto aove le regalaron el año pasado porque aquí no nos preocupan estas “cosillas”. Lo peor que le puede pasar Don Luis es que le pongan el cartel de gafe, no lo quieran recibir en ninguna cancillería más y se acabe la internacionalización de los alimentos de las Españas. Por lo demás, el MAPA no ha contado mucho sobre el periplo nipón, así que entenderemos que era más bien prospectivo.

Y preventivo el que han hecho los jefes de las organizaciones agrarias UPA, COAG y Asaja (Unión de Uniones todavía no está ungida del todo) a Bruselas (a la oficina de la CE en Madrid DF) para contar eso de que si Von der Leyen sigue por dónde se decía que iba y ya prácticamente se ha confirmado, la alimentación europea se caerá como un castillo de naipes arrumbado por… ¿? Exactamente, el remolino del fondo único. Lo que pasa es que la presidenta ya ha confirmado que Europa necesita una nueva estructura que sea más eficaz que la actual y parece que la suerte está echada. En julio veremos.
En todo caso, la presidenta afirma, para tranquilizar, que los agricultores, pase lo que pase, van a estar “en el corazón de nuestra Unión”. ¿Se podría pedir algo más bonito y mejor? Sin duda: estar en el bolsillo. Cuan grande tenga que ser el remolino que montar para que esto último ocurra sin ambages es algo que los sindicatos ya están empezando a calibrar.
Y acabaremos echando la vista atrás, al remolino del brexit, aquel que generaron los orgullosos hijos de la Gran Bretaña, algunos de los cuales ya están bien arrepentidos. Quizá esto último haya facilitado, por fin, acuerdos entre la UE y Reino Unido que los pescadores de la tierra hispana van a agradecer al menos hasta 2038.
Ya lo vimos con Ulises, de los remolinos también se sale.




Magnífico artículo, no todos saben utilizar la ironía con elegancia.👍
Muchas gracias.