Conducción inversa

Cualquiera que haya circulado en coche por Madrid DF habrá comprobado que la técnica más adecuada para sobrevivir es la de la conducción inversa. Me explico: cuando te acercas a una rotonda, en vez de frenar, que es lo que manda la norma, hay que acelerar, así el que ya está en ella se asusta y te deja paso. Otro ejemplo: si vas a cambiar de carril, no señalices la maniobra con el intermitente, desobedece la norma, pues es la única manera de pillar despistado al que circula por él y que no acelere para cerrarte el paso.

Te preguntarás qué tiene que ver esto con la agroalimentación y la respuesta es: mucho. Mañana empieza Fruit Attraction, que este año revienta las costuras de Ifema con la mayor exposición de frutas y hortalizas de su historia. Casi 2500 empresas expositoras y, dicen, unos 120 000 visitantes. Si vas a ser uno de ellos, mejor que uses el tren y el metro, pero si, a pesar de esta generosa advertencia, insistes en llevarte el utilitario, recuerda: conducción inversa.

Cuando le pillas el truco, entiendes mucho mejor el mundo, el agrario y alimentario también. Y aquí se lo pillamos pronto, porque en las Españas lo de ir a la inversa tiene su tradición. Si seguimos con las frutas y hortalizas, a poco que escarbemos nos daremos cuenta de que, aun siendo la huerta de Europa y teniendo la mayor o una de las mayores ferias del mundo (buen tanto el de Fepex-Ifema), “las frutas y las verduras son las grandes ausentes de la dieta española”, como contaba esta semana, con indisimulado (y legítimo) interés comercial, la tienda Juice Plus+, que nos quiere vender sus complementos alimenticios aprovechando este interés español de consumo hortofrutícola tan inverso a la producción patria. Eso sí, para “gran ausente”, muy a nuestro pesar, el marisco.

Con la Dieta Mediterránea nos pasa algo parecido: sacamos pecho y la usamos de escudo contra los ataques externos, pero luego nos engrasamos, edulcoramos y alcoholizamos las células como los bárbaros de Invernalia. Por cierto, que estuve la semana pasada en una interesante jornada sobre el aceite de oliva virgen extra que organizaba la élite del aove y, allí mismo, un destacado científico remarcó la curiosa paradoja de que fuera en EE. UU., lugar en el que se come como se come (no diré más, no vaya a ser que me prohíban la entrada), donde se formularan los principios de la Dieta Mediterránea y de la Food as medicine. Siempre por delante de los que tenemos la farmacia entre los ribazos, que parecemos ir a la… inversa.

Insisto, hay que pillarle el truco a la cosa y saber avanzar hacia atrás. Amigos agricultores y ganaderos: la Comisión Europea lo ha puesto a huevo. Quiere recortar el presupuesto, pero no para que recibáis menos, sino para que los Estados y las comunidades autónomas aflojen la faltriquera. Haced la lectura correcta, el presupuesto podría ser mayor que nunca, solo hay que presionar en la dirección oportuna.

Y ojo con esos que quieren hacer un frente común con vosotros. En realidad, lo que quieren es seguir en la retaguardia, que les sale más barato en casi todos los sentidos. ¡Ellos sí que saben de conducción inversa!

Feliz peagrosemana.

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